México por la "manita de gato"

Es con tristeza ver cómo se ha caído el proyecto avanzado de la construcción del Nuevo Aeropuerto de la CDMX.

Parece ser que México elige la “manita de gato” en vez de una obra espectacular de arquitectura e ingeniería como puerta para el turismo, para facilitar las operaciones de exportación e importación así como las comerciales domésticas. Un proyecto que da como resultado la creación de miles de trabajos durante la construcción y después durante su operación.

México tiene lugares emblemáticos que fueron construidos antes de la llegada de los españoles – sus suntuosas joyas arqueológicas que una sociedad atrevida se dio el lujo de crear para el orgullo de los pueblos. En el México de la colonia, cantidad de iglesias y edificios que se construyeron para representar los talentos artísticos de tantos. Un México moderno con lugares construidos por manos mexicanas que son visitados por miles de turistas.

Hablemos tan solo de un Palacio de Bellas Artes, el Castillo de Chapultepec, el Museo de Antropología e Historia, la Universidad Nacional, barrios hermosos como Coyoacán y la Condesa, el Estadio Azteca, donde se corona el deporte nacional. En los últimos años se han ido restaurando los centros históricos de muchas ciudades y pueblos, dando brillo a magníficas obras de arquitectura. Edificios modernos y atractivos como la Torre de la Bolsa en el magnífico Paseo de la Reforma, el Museo de Arte Moderno, la compleja red de transporte que es el metro de la gran ciudad.

Y teníamos el proyecto de un Gran Aeropuerto que pudiera competir con los aeropuertos más atractivos del mundo. Una obra esplendorosa por el proyecto mismo donde han contribuido grandes arquitectos e ingenieros del mundo; un trabajo minucioso y bien llevado a cabo en cuanto a la logística y coordinación de expertos con imaginación, preparación y talento. Tantos años de estudio, mentes disciplinadas que trabajan en equipo, manos sencillas del pueblo que llevan meses trabajando diario en este inmenso proyecto – todo perdido ahora por la “manita de gato”.

México no quiere aspirar a ser lo mejor – se conforma con quedarse en la mediocridad – qué dirían nuestros antepasados que con trabajo sobre-humano montaron pirámides espectaculares que aún están de pie – nuestros centinelas del silencio se quedarían incrédulos de ver a nuestros contemporáneos dejar pasar una oportunidad para probar ser los mejores.

En 2018 México ya ocupa el sexto lugar a nivel turismo y el NAIM era el proyecto adecuado para recibir a los miles de turistas que siguen llegando a nuestro país y que nos siguen alimentando.

Pues no, México eligió esta vez el camino de cancelar una obra maestra por dar la famosa manita de gato a otros aeropuertos cuya misión ya terminó. Santa Lucía es una base militar; Toluca, por su posición tan alta a nivel del mar,  no es el lugar indicado para muchos tipos de aeronaves; el aeropuerto Benito Juárez ya se saturó. Tres aeropuertos que ahora complicarán el enorme problema de tránsito de la megalópolis. Si un turista requiere una conexión, va a tener que viajar un mínimo de 90 minutos para llegar a cualquiera de los aeropuertos. Ya veremos las quejas de los turistas por conexiones perdidas. ¿Regresarán a México?

Hoy es un día triste para México porque se optó por el camino del “al aventón, como caiga”; por el camino de la soberbia política, de la venganza necia, de la farsa de una consulta popular innecesaria y además mal hecha.

Felicito a aquellos que han trabajado y apoyado este proyecto que ahora se cae. Su trabajo no es en vano, no se desanimen – hicieron lo que pudieron en grande y seguro que tendrán la satisfacción de su trabajo día a día.

Sí, hoy sufrimos todos de ver como dejamos pasar la oportunidad que tantos otros en nuestra historia habrían atrapado con entusiasmo.

Lucía Gayón